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Primer documento para el debate

Escrito por ¡somosmadrid? el . Publicado por Somosmadrid

ImageBARRIOS POPULARES DE MADRID: POR LA DEMOCRATIZACIÓN Y DESCENTRALIZACIÓN DE LOS ÓRGANOS DE GOBIERNO DE LA CIUDAD DE MADRID, PARA CONSEGUIR EL REEQUILIBRIO SOCIAL


Las vecinas y vecinos de los barrios populares y de la periferia de Madrid estamos hartos del secular abandono por parte de las instituciones centralistas, que sólo se acuerdan de nosotros para recaudar impuestos o para colocarnos los equipamientos y servicios nocivos que los barrios privilegiados e insolidarios no quieren cerca.
Pertenecemos a una misma ciudad; pero basta pasar por los otros barrios más favorecidos (o ir “a Madrid”, como todavía se dice en la periferia), para darnos cuenta de las enormes desigualdades existentes. En nuestros barrios es común la saturación de los centros de salud y de especialidades, y en los hospitales, inexistentes o muy lejanos. La carencia de plazas escolares, sobre todo en infantil, es inaceptable, y las dotaciones culturales y deportivas son nulas o anticuadas. Precisamente en estos barrios populares, en muchos de los que se concentra una población con mayores carencias culturales y sociales, son los que reciben un porcentaje menor de las inversiones y gastos presupuestarios.

Existen unas Juntas Municipales de Distrito sin competencias reales (incluso para las gestiones más sencillas), y nulo peso político en la gobernación de la ciudad. Además están integradas por personas que no han sido elegidas por los vecinos, y tienen escasa dedicación, por simultanearlo con otras tareas y obligaciones del gobierno central de la ciudad. Así es imposible ocuparse con solvencia de los problemas de una población que supera en algunos casos los 250.000 habitantes, y la participación vecinal, individual o colectiva, sencillamente no existe.


Llevamos así desde que se realizó la anexión franquista de los pueblos limítrofes a Madrid, a mediados del siglo XX. Pero en los casi 30 años de elecciones democráticas, esta tendencia y abandono no ha cambiado. Por el contrario, comprobamos el crecimiento y desarrollo desplegado, en estas últimas décadas, por unos municipios cercanos, pero independientes, que tienen una composición social similar a la nuestra. Se nota que los ingresos generados se han destinado a construir equipamientos (educativos, deportivos, culturales, etc.,), y a la atención social, en mucha mayor medida que lo ocurrido en nuestros barrios periféricos y populares. De tal manera que si nos desplazamos hacia el centro económico, o el exterior, la realidad que nos encontramos es notablemente mejor que la nuestra.


Estamos convencidos que una de las principales causas de este progresivo abandono está en la falta de competencias y recursos de las Juntas Municipales actuales, y en la anti-democrática composición de las mismas, sin una participación directa de las vecinas y vecinos.


Asociaciones vecinales, educativas, culturales, deportivas, juveniles y sociales, representando el sentir de las vecinas y vecinos de los barrios periféricos y populares de la ciudad de Madrid, reivindicamos la riqueza cultural y social que impregna nuestros barrios, e iniciamos un proceso de debate y movilización PARA CONSEGUIR EL REEQUILIBRIO SOCIAL MEDIANTE LA DEMOCRATIZACIÓN Y DESCENTRALIZACIÓN DE LOS ÓRGANOS DE GOBIERNO DE LA CIUDAD DE MADRID, en base a las medidas que se proponen a continuación. La capacidad o no de la ciudad por dotar de plena autonomía a las Juntas de Distrito u órgano similar, determinará si  el proceso democratizador que reclamamos se realiza en un único marco municipal, o por el contrario se hace inevitable la segregación en municipios independientes, mancomunando los servicios que sean necesarios.


AYUNTAMIENTOS DE DISTRITO

Constitución, Composición y Competencias


Para una verdadera gestión municipal democrática se procederá a la descentralización del territorio, gobierno y administración de la ciudad de Madrid constituyendo auténticos Ayuntamientos de Distrito, cuyos cargos y órganos serán elegidos directamente por los vecinos y estarán dotados de competencias y financiación propias y efectivas.


1. Para la constitución de Ayuntamientos de Distrito, se estudiará una nueva división territorial de la ciudad de Madrid en distritos y barrios, que tendrá en cuenta en sus delimitaciones y nombres las características históricas, geográficas, culturales y sociales de cada población y colectividad, manteniendo y potenciando sus elementos de identidad.


2. Se constituirán Ayuntamientos de Distrito como órganos de representación política y vecinal de cada población y colectividad, cuya presidencia y órganos ejecutivos serán elegidos mediante un proceso electoral propio y simultáneo al de elección de la corporación municipal.


3. En cada Ayuntamiento de Distrito se hará efectiva la representación y participación de los diferentes barrios y podrán participar en sus Plenos vocales vecinos elegidos directamente en cada uno de los barrios que forman el distrito, con los mismos derechos que los elegidos en listas a nivel de distrito.


4. Las competencias y criterios de gestión de los Ayuntamientos de Distrito serán regulados por su Ordenanza o Reglamento correspondiente, no pudiendo regularse, en ningún caso, por Decreto. En cualquier caso, los distritos asumirán como competencias propias la gestión directa de, al menos:


4.1. Los centros y equipamientos de titularidad municipal incluidos en su territorio.
4.2. Las obras menores, licencias de obra, etc. en el territorio de su distrito, y emitirán informe preceptivo en cuantas iniciativas y obras se lleven a cabo por los órganos centralizados.
4.3. La dirección funcional de los servicios en su demarcación que dependan de los órganos centralizados.


5. La financiación y recursos asignados a cada Ayuntamiento de Distrito serán establecidos igualmente por su Ordenanza o Reglamento, y nunca por Decreto, de forma suficiente para la gestión de los equipamientos y servicios de los que sean competentes, y atendiendo de forma proporcional al número de vecinos, e inversamente proporcional a sus niveles de renta y otros indicadores sociales, con objeto de abordar las necesidades de reequilibrio territorial y social, superando ampliamente en cualquier caso el raquítico 10% que actualmente gestionan las Juntas Municipales.


Funcionamiento, Gestión, Presupuestos y Participación.


Una vez dotados los distritos de órganos de representación política y vecinal de estructura democrática, se atenderá, a su vez, a un funcionamiento y gestión democrática de los Ayuntamientos Central y de Distrito, regulando al menos los aspectos expuestos a continuación:


6. Se instituirán los presupuestos participativos estableciendo en Ordenanza o Reglamento el porcentaje de los presupuestos municipales y de los presupuestos de distrito que será dedicado íntegramente a la ejecución de propuestas decididas por los vecinos del municipio y de cada distrito.


7. Los centros de titularidad municipal serán de gestión pública directa, que contará con la participación de los vecinos y sus entidades sociales, a través de los órganos de dirección que se creen al efecto y que serán competentes para decidir sobre todos los asuntos del centro.


8. Para garantizar la necesaria y efectiva participación vecinal, se elaborarán unas normas de participación ciudadana, que contemplarán, entre otros asuntos, los temas que podrán ser decididos por referéndum, y que afecten a todo el término municipal, al distrito o al barrio, y la capacidad efectiva de petición ante los órganos de gobierno municipal y distrital.


9. La norma regulará también las condiciones para que la iniciativa de referéndum y petición pueda partir de los vecinos, avalados por un número de vecinos que podría ser del 5% del total de votantes de cada ámbito, y procurando la participación de todos los empadronados.


10. Se hará efectivo el derecho de autonomía de los barrios y distritos populares y periféricos de Madrid, regulando de forma la efectiva la capacidad para iniciar procesos de desanexión y/o segregación por iniciativa popular o representación política, que permitan una mayor racionalización de los recursos y una real cercanía entre los ciudadanos y sus estructuras políticas de gobierno y representación.