"Magníficas condiciones medioambientales". "Desplazamientos fáciles y rápidos [entre 8 y 10 minutos de media] entre todas las sedes". "Gestión responsable y transparente del gasto, con vistas a potenciar de manera inminente el crecimiento y desarrollo de nuestra economía". "Escaso índice de delincuencia y amenazas terroristas".
Aunque parezca mentira, estas consideraciones no se refieren a ningún paraje idílico. En realidad son extractos del informe que la candidatura de Madrid 2020 ha entregado al Comité Olímpico Internacional (COI). En este cuestionario, hecho público este jueves por el Ayuntamiento, la capital se vende como una ciudad libre de polución, sin atascos, sin amenazas de seguridad y con unas cuentas saneadas. El objetivo es convencer al COI de que Madrid sería una sede idónea para los Juegos de 2020.
La fecha que ofrece la ciudad para el comienzo de la máxima competición deportiva mundial sería el 7 de agosto.
Carriles VIP y metro gratis
Para la candidatura, la suciedad del aire madrileño no será ningún problema. A día de hoy, el NO2 supera los niveles permitidos por la UE y el Ayuntamiento prevé pedir una moratoria para seguir incumpliendo la norma medioambiental. Pero en 2020 esperan tener una atmósfera saludable mediante la puesta en marcha del Plan de Calidad del Aire, el uso de energías limpias y la reducción del tráfico de vehículos privados. Sin embargo, el calor y la falta de viento habituales en agosto amenazan con disparar los niveles.
Si se sigue el guión de la candidatura, los atletas tampoco tendrían que preocuparse por los atascos: se diseñarán "carriles olímpicos", con prioridad para los deportistas y personas acreditadas; se habilitarán 80 parkings disuasorios en la periferia; y habrá descuentos en el metro y el bus para los asistentes a eventos.
La crisis económica tampoco impediría la celebración de los Juegos, según el documento. La candidatura costará 29,4 millones de euros, de los cuales el 38% (11,2 millones) saldría de las arcas públicas y el resto de financiación privada. En caso de que Madrid sea elegida como sede, el Comité Organizador de los Juegos tendría que destinar 1.379,4 millones de euros. Según Madrid 2020, ese dinero saldría "íntegramente de la financiación privada", mediante patrocinios del sector privado e ingresos del COI y de la organización.
Sin embargo, en este presupuesto no se incluyen las infraestructuras de transporte, ni el coste de las instalaciones ni los gastos indirectos derivados de atender la llegada de centenares de miles de personas (en sanidad o seguridad, entre otros). El informe incorpora la construcción de la Villa Olímpica, cuatro estaciones de metro y tres de tren, una nueva línea de Cercanías, accesos a la M-40 y cuatro intercambiadores de transporte. En cualquier caso, Madrid ya cuenta con el 78% de las instalaciones deportivas necesarias.
La banda terrorista ETA (cuya sombra influyó en la perdida de los Juegos de 2012) ya no debería ser un problema en 2020. "Las estructuras de seguridad han forzado a ETA a cesar en sus actividades violentas", apunta el documento. La candidatura también tranquiliza al COI respecto al 15-M ("Sus protestas tienen carácter pacífico") y grupos extremistas ("Los grupúsculos radicales tienen carácter residual").
Las fechas: del 7 al 23 de agosto
La candidatura madrileña propone celebrar los Juegos entre el 7 y el 23 de agosto de 2020. Los Paralímpicos serían del 11 al 22 de septiembre. Consideran que esas son las fechas perfectas por "la climatología adecuada para el rendimiento deportivo", porque "la calidad del aire está en su nivel óptimo" y "la intensidad de tráfico es la más baja de todo el año" debido al periodo vacacional. Por otro lado, tras la entrega del dossier, el COI puntuará a las aspirantes (Bakú, Doha, Estambul y Tokio). Las que obtengan más de un 6 pasarán el corte. La decisión se conocerá el 23 de mayo. Las bazas de la ciudad aspirante
SEDES: Dos nuevos deportes (rugby 7 y golf), dos zonas olímpicas (Campo de las Naciones y Manzanares), sedes en un radio de 10 km, 27 instalaciones ya existentes, Villa Olímpica próxima al estadio y subsedes unidas por AVE.
MEDIO AMBIENTE: Plan de Calidad del Aire, uso de energía limpia, medidas de compensación contra el impacto ambiental de los JJ OO (más árboles) y movilidad sostenible.
ALOJAMIENTO: 93.080 habitaciones de hotel a menos de 50 km y una Villa de Medios con módulos reciclables para los sintecho en el futuro.
TRANSPORTES: Aeropuerto próximo, vías de gran capacidad, acceso a todas las sedes en metro o tren, tiempo medio de desplazamiento de 10 min, carril reservado a la familia olímpica.
SANIDAD Y ANTIDOPAJE: Sistema sanitario público, servicios de emergencia, red de hospitales públicos, leyes contra el dopaje y laboratorios acreditados.
SEGURIDAD: Fuerzas de seguridad numerosas, baja criminalidad, sin amenazas terroristas, vigilancia contra riesgos tecnológicos.
INMIGRACIÓN Y LEYES: Libre acceso garantizado, respeto a la Carta Olímpica e inexistencia de obstáculos legales para albergar Juegos.
APOYO: Respaldo municipal, autonómico y del Gobierno y 75% de apoyo popular.
FINANZAS: Juegos austeros, financiación privada y 78% realizado.





Sin embargo, posteriormente, el Ayuntamiento reconsideró el asunto. El intercambiador y el aparcamiento se mantuvieron pero los servicios de planeamiento urbanístico cambiaron el proyecto de túnel. De dos tramos, de 8 kilómetros de trazado, se pasó a uno de 2,6 kilómetros, que ha de discurrir desde el actual túnel de la avenida de Portugal hasta la carretera M-511 a Boadilla, ycon un tramo de transición en superficie de 640 metros hasta la avenida de los Poblados para entroncar con la futura Castellana del sur. Fuentes de Defensa explicaron a Madridiario que los técnicos municipales plantearon en ese momento que la actualización del coste de la obra hacía que el precio del nuevo túnel fuese mucho más caro que el de los dos inicialmente previstos. Por eso, el Ayuntamiento propuso al Ministerio de Defensa aumentar su aportación, a lo que el departamento que dirigía Carme Chacón se negó.
Por ello, el convenio urbanístico que se firmó el 4 de mayo de 2009, en el que recogía la modificación de infraestructuras, mantuvo los mismos costes y repartos ya acordados. El documento, firmado por las ministras de Defensa, Carme Chacón; Vivienda, Beatriz Corredor, y el entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, al que ha tenido acceso Madridiario, deja claro que Defensa pagará la mitad del coste de la financiación de las infraestructuras pero se blinda ante futuras sorpresas de última hora. El Ejército, según el documento, solo asumirá el pago máximo de 308,5 millones de euros, independientemente de que el coste de las infraestructuras supere, como ya ha ocurrido, la estimación inicial de 617 millones de euros. Además, solo abonará las cantidades acordadas conforme se produzcan las certificaciones de obra del proyecto ejecutado, lo que obliga al Ayuntamiento a acometer la obra y luego pedirle a Defensa su parte.
Unos días antes de la firma de este convenio, la entonces delegada de Urbanismo, Pilar Martínez, defendió en
Fuentes del Área de Urbanismo informaron a Madridiario que el Ayuntamiento está a la espera de la presentación del proyecto de urbanización del terreno por parte de Sepes, que se producirá en las próximas semanas, y de la reparcelación de este ámbito. Hasta entonces, aseguran, no pueden hacer cálculos sobre el coste de las infraestructuras ya que, a pesar del convenio existente, dicen no conocer las cargas urbanísticas del proyecto. Cuando las conozcan, añaden, impondrán contraprestaciones a Sepes con las que financiar su parte correspondiente de las infraestructuras. Desde la entidad estatal de suelo Sepes responden que la empresa pública tan solo está obligada a asumir la parte equivalente a su propiedad en el pago de los proyectos previstos, tal y como acordó con Defensa en el contrato de compra de suelo. Eso representa entre 78 y 80 millones de euros, que se contabilizarán como parte de los 308,5 millones que el Ministerio debe aportar. También aseguran que cederán al municipio la cantidad de suelo que prevé la ley.